La Fundación fue testigo de una ola de solidaridad por parte de las comunidades locales. Más de 1.000 agricultores y personas de los pueblos enviaron donaciones en especie para apoyar la distribución de alimentos que la organización desplegó para apoyar a migrantes y jornaleros que se habían quedado sin trabajo. “Vimos en las noticias que muchos migrantes se quedaron sin comida. No podemos cocinar en cantidades tan grandes pero, a través de la Fundación, podemos ayudar”, explicó Narayana, uno de los agricultores que colaboró.