Carta de Anna y Moncho Ferrer

Anna Ferrer y Moncho Ferrer

© Katia Álvarez

Llega el momento de echar la vista atrás y ver el impacto de nuestro trabajo conjunto a lo largo de 2023. Somos muy conscientes de que, dentro de la desoladora situació en la que se encuentra el mundo en estos momentos, las buenas acciones y las fuertes alianzas que encontramos en vosotros y vosotras son más necesarias que nunca.

Un año más, nuestra labor se ha centrado en garantizar un futuro digno y seguro para las familias. A través de ellas vemos el significado real del poder de la acción, especialmente entre las nuevas generaciones, quienes vienen decididas a transformar su presente para dar a sus familias un futuro mejor.

Durante estos meses hemos sido testigos de la determinación de Anusha por demostrar que las mujeres también juegan, llegando a representar a India en la selección femenina de críquet. También, de la convicción de Balaji y de cómo tener una discapacidad auditiva no es una barrera para poder convertirse en un bailarín espectacular reconocido a nivel nacional, y de la fortaleza de Nagalakshmi desafiando a todos los que le decían que conducir no era cosas de mujeres. Estas líneas son una oportunidad para hablar de igualdad, porque cuanto más hablemos de ella, cuantas más veces superemos la incomodidad, más rápido llegará el cambio.

Las historias de cada una de las personas que forman parte de nuestro proyecto son nuestro verdadero motor y nos enseñan a celebrar cada avance: debemos seguir trabajando por todas aquellas personas a las que todavía nos queda por alcanzar, sea donde sea. Con esta filosofía que nos ha acompañado siempre, ponemos nuestra mirada más allá. La situación de países como Nepal y los retos urgentes de la infancia nos mueven a buscar soluciones desde una cooperación entre países del Sur, compartiendo aprendizajes hacia nuevos destinos, pero con el mismo objetivo: llegar al mayor número de personas.

Vicente Ferrer nos demostró el poder y el impacto de la acción buena y, juntos, hemos sido testigos de cómo la capacidad de cuidar es probablemente el arma más poderosa de transformación de la que disponemos. Nuestra brújula seguirá guiándonos hacia las personas que más nos necesiten, para cuidarnos unas a otras, siempre con vuestro apoyo.

Anna Ferrer

Presidenta de la Fundación Vicente Ferrer

Moncho Ferrer

Director ejecutivo de Programas Globales de la Fundación Vicente Ferrer